SENSORIAL

Los trastornos sensoriales se confunden con trastornos de conducta, con niños con manías, parece que sus padres no les enseñaran límites, o mal educados.

Puede que su hijo muestre algunas de estas conductas:

Hipersensibilidad

  • Le pica la ropa, o le molesta la ropa nueva.
  • Le molesta el agua en los ojos.
  • Le molestan las luces intensas o sonidos.
  • El tacto superficial le molesta o apenas siente temperatura, o el dolor.
  • Tiene problemas de alientación, puede ser con las texturas de los alimentos, temperatura, o los colores…
  • Mal equilibrio o parecer torpe.
  • Teme o busca excesivamente el movimiento.
  • Reacciona mal ante movimientos repentinos/toques/ruidos fuertes/luces brillantes
  • Problemas de comportamiento.

A veces, estos síntomas también están relacionados con habilidades motoras deficientes. Su hijo puede parecer torpe, tener problemas para sostener un lápiz o tijera. Puede tener problemas para subir escaleras o tener un tono muscular bajo. También puede tener retrasos en el lenguaje.

Poca sensibilidad (búsqueda sensorial)

  • Tiene un nivel de actividad muy alto, parece que no para de moverse.
  • Le gusta golpear objetos, puertas, hacer ruidos.
  • Busca sonidos intensos, parece que busque que le riña, o que no se entere de lo que le están diciendo.
  • Le encanta saltar, las alturas, girar…
  • No capta las señales sociales.
  • No reconoce el espacio personal.
  • Mastica cosas (incluidas las manos y la ropa) o se lleva objetos continuamente a la boca.
  • Busca la estimulación visual (como aparatos electrónicos)
  • Tiene problemas para dormir
  • No se da cuenta cuando se ensucia la cara o las manos.

El tratamiento se realiza a través de terapia ocupacional, personalizada para su hijo, además de una dieta sensorial. Consiste en una lista de actividades sensoriales para el hogar y la escuela. Estas actividades están diseñadas para ayudar a su hijo a mantenerse enfocado y organizado durante el día y en las actividades.